Las mejores películas con escenas de cines de verano y autocines como territorios de libertad

Rendimos homenaje a filmes que rinden tributo al cine al aire libre durante el verano: de 'Grease' y 'Cinema Paradiso' a 'Olvídate de mí! o 'Los rebeldes'. Una invitación a vivir esta experiencia colectiva bajo las estrellas
Olivia Newton-John y John Travolta en una escena del autocine en 'Grease' (1978).
MARIBEL LIENHARD  13/06/2023

Ahora que la cartelera de películas va camino del infinito en el mundo digital, de la potenciación de su visionado de manera individual; ahora que las salas de cine cierran, quizás es momento de volver al cine de verano y a los autocines como gran experiencia soñadora y colectiva y de declaración de amor a este arte.

El cine de verano y el autocine dentro de las películas es el escenario de la magia, con diversos significados y metáforas, donde todo puede suceder: desde el homenaje al propio cine hasta ser el territorio de la libertad donde se escenifican las promesas y se realizan sueños. Pero, también, puede pasar, y pasan, todas clase de situaciones: románticas, sexuales, amistosas, delictivas, evocadoras, rebeldes, criminales, catastróficas, miedosas, alegres, sobrenaturales o festivas; mientras se dialoga, cinematográficamente, con la o las películas que se proyectan en esas pantallas de telas o paredes blanca, bajo una noche estrellada o con lluvia.

Esta es nuestra selección de títulos en los que el cine de verano o el autocine juegan un papel importante: desde Cinema Paradiso y ¡Olvídate
de mí!
hasta Grease. Y un escenario al que no han escapado directores prestigiosos como Orson Welles, Francis Ford Coppola, John Carpenter o Giuseppe Tornatore:

 

Al otro lado del viento (1970-2018), de Orson Welles

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Esta película póstuma del maestro Welles tardó casi medio siglo en terminarse. Es una obra rodada como falso documental que rinde homenaje al cine al narrar una película dentro de la película. El protagonista, Hannaford, un viejo director, protagonizado por John Huston, busca financiación para uno de sus proyectos experimentales, ha rodado gran parte, y cita en su rancho a diferentes personas, entre ellos, posibles productores, para que vean lo que ha hecho. La electricidad se corta y terminan de ver la película en un autocine cercano. Después de diversas tramas de la vida real y de la película, todo termina con la actriz protagonista viendo, casi sola, esa obra experimental en el autocine.

 

Christine (1983), de John Carpenter

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Se trata de la adaptación de la novela homónima de Stephen King, en manos de un maestro del género de terror como Carpenter. Es el no va más del homenaje al autocine: cuenta la historia de un coche poseído por fuerzas malignas con una mente celosa y asesina, al punto de que cuando su dueño (Arnie) lleva a su novia (Leight) al autocine, y ven una película bajo la lluvia, el espíritu del auto hace fallar los limpiaparabrisas y Arnie sale para arreglarlos; entonces, el coche se cierra con Leight dentro, mientras ella come una hamburguesa y, de repente, empiece a ahogarse con un trozo.

 

Cinema Paradiso (1988), de Giuseppe Tornatore

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Uno de los homenajes al cine más entrañables es esta película italiana. Y, claro, no podía faltar el tributo al cine de verano, al aire libre, bajo las
estrellas en las calles de un pueblo. Ese momento llega cuando una noche, Alfredo, el proyeccionista, decide que las personas que no pudieron entrar al cine vean la película. Entonces, gira el proyector hacia la calle y, lentamente, ese chorro de luz azulada recorre con las imágenes de Los bomberos de Viggiù las casas del pueblo, incluso pasa sobre unas personas que están en un balcón, hasta que se detiene sobre una pared blanca… y la función continúa para todo el mundo. Aunque es el comienzo del fin del Cinema Paradiso.

 

Grease (1978), de Randal Kleiser

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Es un clásico del cine musical y para disfrutar en verano. La escena del autocine que empieza como algo romántico hoy tiene nuevas lecturas:
Danny (John Travolta) invita a su novia Sandy (Olivia Newton-John) al autocine con una doble intención. En medio del ambiente colectivo de
algarabía de todos esos chicos y, mientras ven en la pantalla la película de terror La masa devoradora (The Blob, 1958), Danny pasa su brazo sobre los hombros de Sandy y le insinúa ir más allá. Ella lo rechaza, y se va. Danny se queda solo y canta la famosa canción Sandy.

 

¡Olvídate de mí! (2004), de Michel Gondry

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Uno de los dramas románticos de culto del siglo XXI tiene una de sus principales escenas en un autocine, o bueno, detrás de la verja. Desde allí, la pareja de amantes Clementine (Kate Winslet) y Joel (Jim Carrey) alcanza a ver una parte de la pantalla donde se proyecta la película de ciencia ficción Monster on The Campus (1958). Están felices, y juegan a inventar los diálogos de la película. Lo singular de esta escena es el drama que esconde, pues se trata de un bello recuerdo de Joel donde descubre que, realmente, ama a Clementine. Es triste porque los dos han terminado su relación y se someten a un experimento científico que les borra los mejores recuerdos entre ellos. Y esa escena del autocine la quiere conservar Joel, pero…

 

Rebeldes (The Ousiders) (1983), de Francis Ford Coppola

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Coppola cayó en la tentación de filmar una escena de autocines con esta película, y desde las primeras secuencias: unos jovencísimos pandilleros colándose en un autocine que esa noche tiene una función doble, las comedias musicales Diversión en la playa (Beach Blanket Bingo, 1965) y Muscle Beach Party (1964). Entonces, Coppola junta el espíritu de aquellos jóvenes libres de las películas que se proyectan con quienes se cuelan en aquel cine al aire libre, nada más y nada menos que una cantera de futuras estrellas como Tom Cruise, Matt Dillon y Patrick Swayze, quien, precisamente, protagonizaría, cuatro años después, otra película donde tiene su momento estelar el cine de verano: Dirty Dancing.

 

Twister (1996), de Jan de Bont

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El género de catástrofes naturales y los cines de verano se han llevado bien con el cine al aire libre. Twister es una prueba, y la escena del autocine es el anuncio del miedo y desastre verdadero que se avecina. La cámara muestra una secuencia de El resplandor, de Stanley Kubrick, la del niño que va en triciclo por el pasillo del hotel y se le aparecen las gemelas, que es lo que están viendo sobre los capós de los coches y dentro de ellos la gente en un autocine. Es una noche tranquila, pero, de repente, el cielo oscuro empieza a iluminarse con tormentas eléctricas y el viento a aumentar su intensidad.

Otras películas con escenas significativas de cines de verano y autocines son:

Al rojo vivo (1949).
Brokeback Mountain (2006).
Cars (2006).
Cecil B. Demente (2000).
Cuenta conmigo (1986).
Dirty Dancing (1987).
Exploradores (1985).
La la land (2016).
Las normas de la casa de la sidra (1999).
Lolita (1962).
Mamma Mía (2008).
Medianoche en París (2011).
Pequeña Miss Sunshine (2006).
Regreso al futuro (1985).
Toy Story (1995).
Zombieland (2009).

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