Ángela Medina -
05/07/2011Un poco menos Holiday, un poco más Peyroux
Dueña del timbre más parecido al de Billy Holiday, Madeleine Peyroux se asomó por primera vez hace quince años tras capas y capas de canciones ajenas. Por entonces aquella pequeña adulta de padres divorciados llevaba una vida desordenada en el Barrio Latino de París, con noches pasadas a la intemperie y largas tardes ensayando frente al a veces agradecido público del metro. La música la salvó, ella misma lo confiesa, y ahora son sus melodías y su inspiradora voz las que tímidamente se cuelgan como chalecos salvavidas en nuestras cabecitas.
La Peyroux siempre tuvo algo que ninguna contemporánea ha sabido ni siquiera rozar, una deliciosa capacidad para hacer suya incluso la canción más manida. Quizás por eso llevamos años tolerando su particular juego del escondite, admirando sus reinterpretaciones mientras nos convencíamos de que detrás de esa cautivadora voz había una canción propia que merecía ser escuchada. Nos concedió el honor hace dos años, con el primer disco en el que pudimos escuchar lo que ella misma tenía que decir. Y nos encantó. Su voz, sus melodías y sus letras combinaban a la absoluta perfección.
Ahora ha vuelto a quitarse una capa más con Standing on the Rooftop, un disco precioso y sin duda el más personal, compuesto por doce canciones propias y sólo tres versiones. En él han colaborado numerosos maestros, entre los que se encuentran Marc Ribot, Allen Toussaint, Charley Drayton o Meshell Ndegeocello. Además, ha sido producido por Craig Street e incluye una bellísima canción, "The kind you can afford", que Peyroux co-escribió junto a Bill Wyman.
Pero Madeleine todavía no ha bajado del todo de sus puntillas y por eso abre su disco con "Martha my dear", una original versión del clásico de los Beatles que, una vez más, tras haber pasado por su especial tamiz, suena como nueva. Lo mismo ocurre con "I threw it all away" y "Love in vain", impensables interpretaciones en las cabezas de Bob Dylan y Robert Johnson y que ahora, gracias a Peyroux, toman una nueva dimensión. Del resto ella es la única responsable, y puede estar orgullosa de serlo, porque si las canciones escogidas son de nivel, sus composiciones se ponen a la misma altura del trío elegido, detalle que convierte su trabajo en una creación de calidad y, muy apropiado para ella, de sensibilidad.
El disco promete un bello y poético viaje por los ritmos del jazz, del blues y del folk, acompañados de la especial voz de una americana que descubrió su verdadera pasión en París y que ahora se muestra más auténtica, fuerte y sorprendente que nunca. Un sexto trabajo que quedará marcado en su historia musical y que incluye, en su edición limitada, el DVD "Something' grand", de más de dos horas de duración, con actuaciones en directo y un pequeño documental sobre la vida y música de la cantante.
Así que bienvenida de nuevo, compositora.