Entre el soul, el free jazz o el pop y rock psicodélico podríamos situar los temas que componen el nuevo álbum de los británicos Spiritualized. Titulado Songs in A&E, en referencia al internamiento hospitalario de Jason Pierce, líder de la banda...
Entre el soul, el free jazz o el pop y rock psicodélico podríamos situar los temas que componen el nuevo álbum de los británicos Spiritualized. Titulado Songs in A&E, en referencia al internamiento hospitalario de Jason Pierce, líder de la banda, que le ha obligado a permanecer alejado de los escenarios durante un tiempo, al menos un par de meses, este sexto trabajo de estudio supera con creces -y ya es decir- el anterior álbum del grupo, Amazing grace.
Si bien la temática de las canciones, compuestas todas ellas por el propio Jason Pierce, continúa en la misma línea que en sus anteriores discos, este Songs in A&E recupera lo mejor de su sonido y del álbum que los lanzó a la fama mundial y del que recibieron en su momento mejores críticas. Este no es otro, claro está, que Ladies and Gentlemen We Are Floating in Space, editado en 1997 y elogiado hasta por el periódico inglés The Guardian, que llegó incluso a afirmar que "30 años después de la publicación de Sergeant Pepper, Jason Pierce nos sorprende con un disco que se acerca indiscutiblemente a la belleza, el ambiente y el impacto que consiguió en los años 60 el que desde entonces se ha considerado el álbum más representativo de aquella década". Ahí es nada.
A pesar de los sucesivos cambios de miembros del grupo, Spiritualized, que nace de la desaparecida banda Spacemen 3, ha logrado mantener un estilo propio e inconfundible, un sonido hipnótico que las dieciocho canciones que forman Songs in A&E -entre las que encontramos seis magníficos interludios- reivindican sin complejos. "I gotta fire", "You lie you cheat", "Borrowed your gun" o "Sweet talk" son cuatro de los temas más destacados de un disco maduro y personal, definido por Jason Pierce como "una obra del diablo" y en el hallamos canciones con melodías suaves y placenteras, distorsiones sorprendentes y ritmos que harán moverse hasta al más parado. Cinco años han pasado desde aquel Amazing grace. Esperemos que no tardemos tanto en escuchar un nuevo trabajo del grupo inglés. Por lo pronto, disfrutemos de éste. Hay para rato.